Segundo día, superado con ÉXITO

Hoy hemos despertado ya sintiéndonos un poco más en casa. El segundo día siempre tiene algo especial: ya conocemos algunas caras, empezamos a ubicarnos y la aventura comienza a coger ritmo.
La mañana ha empezado con nuestro primer momento de BUENOS DÍAS, un espacio para parar un momento y pensar en todo lo que esperamos vivir estos días. Cada participante ha escrito sus deseos y objetivos para este campamento. Hemos guardado esos mensajes con una misión muy clara: abrirlos el último día y descubrir si todo aquello que imaginábamos al empezar se ha hecho realidad.

Después de cargar pilas con el desayuno, la tribu volvió a aparecer para guiarnos —o quizá para ponernos a prueba— con una nueva actividad. Nos propusieron participar en WHO IS WHO, una versión gigante del clásico juego del Quién es Quién. Divididos por equipos, tuvimos que observar, pensar rápido y colaborar para descubrir antes que el resto a los personajes escondidos. Hubo estrategia, carreras y también alguna que otra gota de sudor.

Y como el calor ya empezaba a apretar, llegó uno de esos momentos que siempre quedan marcados en el recuerdo del verano: bajamos al río Ara para bañarnos y refrescarnos. Agua, juegos, risas y un rato para disfrutar del entorno y recuperar fuerzas.

Después de comer comenzaron también los primeros torneos del tiempo libre. Poco a poco empiezan a aparecer rivalidades sanas, nuevas aficiones y esos pequeños retos que acompañarán nuestros ratos compartidos durante el campamento.
Por la tarde ocurrió algo inesperado. Aprovechando un despiste de los miembros de la tribu, las celebrities —con ayuda de los niños y niñas— decidieron intentar averiguar qué había ocurrido realmente con el accidente del avión. A través de un juego de pistas recorrimos diferentes lugares buscando señales que nos acercaran a encontrar el avión desaparecido. Cada prueba parecía abrir nuevas preguntas… y quizá también nuevos secretos.
La tarde terminó con talleres y manualidades donde pudimos bajar un poco el ritmo y sacar nuestro lado más creativo.

Más tarde llegó el momento de grupo, un espacio más tranquilo donde seguir conociéndonos de verdad. Porque más allá de los juegos y las aventuras, también estamos construyendo amistades, conversaciones y recuerdos que seguramente duren mucho más que estos días.
Y para cerrar la jornada, tras la cena, llegó un gran juego con formato tablero inspirado en CATÁN, donde la estrategia, la cooperación y las decisiones fueron protagonistas.

Terminamos el día con nuestro momento de Buenas noches, reflexionando sobre una pregunta muy bonita: ¿quién ha sido hoy la estrella que más te ha iluminado? Entre agradecimientos, sonrisas y nombres compartidos, cerramos otro día más en esta aventura que cada vez guarda menos desconocidos… y más historias.
Mañana seguiremos descubriendo qué secretos esconde esta isla.














