Lunes 6 de Julio, ¿Por qué no dura más?

Hoy ha sido un día de reencuentros. Después de la aventura vivida durante la excursión con pernocta, cada grupo ha emprendido el camino de vuelta desde el lugar donde había pasado la noche.

Los pequeños regresaban desde el polideportivo de Boltaña, mientras que los mayores lo hacían tras su experiencia en Jánovas. Aunque cada grupo había vivido una aventura diferente, todos volvíamos con la mochila llena de recuerdos, anécdotas y muchas ganas de volver a encontrarnos.

Al llegar al campamento nos esperaba la comida, el momento perfecto para recargar energías después de dos jornadas intensas y compartir las primeras historias de todo lo vivido.

Por la tarde comenzamos a preparar uno de los momentos más esperados del campamento: el ensayo de RITUAL, la actuación que tendrá lugar mañana por la noche y que llevamos varios días preparando con mucha ilusión. Poco a poco todo va tomando forma y ya se empiezan a notar los nervios y la emoción de cara a la gran velada.

Pero la historia de la isla también siguió avanzando.

Los miembros de la tribu volvieron a aparecer y, esta vez, la familia decidió pedir al jefe Lokomoto que perdonara a las celebrities y les permitiera regresar a la isla. Tras escuchar sus peticiones, el jefe aceptó… pero puso una condición: solo podrían volver si conseguían pagar el precio que él había fijado.

Sin perder un minuto, organizamos un gran casino educativo. Repartidos por diferentes mesas y guiados por los crupieres, los participantes fueron superando pruebas y desafíos para conseguir el dinero necesario. Entre estrategia, cooperación y muchas ganas de ayudar, logramos reunir la cantidad suficiente para cumplir el trato y devolver a las celebrities junto al grupo.

Más tarde vivimos nuestro momento grupo, donde nos enfrentamos a una dinámica muy interesante. Tuvimos que tomar decisiones difíciles, ordenar prioridades y debatir qué cosas consideramos realmente importantes en nuestra vida. Un ejercicio que nos hizo escuchar diferentes opiniones y descubrir que, aunque no siempre pensamos igual, compartir puntos de vista también nos ayuda a crecer.

La cena tuvo un ambiente muy especial porque pudimos disfrutar todos juntos del partido de España. Animar, celebrar cada jugada y compartir la emoción del encuentro hizo que la velada tuviera un sabor diferente y reforzó, una vez más, el sentimiento de grupo que se ha ido creando durante estos días.

Para cerrar la jornada vivimos un Buenas noches muy emotivo. A través del cuento La fábrica de las palabras, reflexionamos sobre el enorme valor que tienen las palabras, los gestos y el tiempo que compartimos con las personas que queremos.

Nos llevamos una pequeña invitación para el resto del campamento… y también para cuando volvamos a casa: utilizar la palabra «más» con más frecuencia. Más abrazos, más gracias, más tiempo compartido, más sonrisas, más cariño y más oportunidades para decir a los demás lo importantes que son para nosotros.

Con el gran RITUAL cada vez más cerca, la aventura entra en sus últimos capítulos. Y si algo tenemos claro es que estos días ya forman parte de una historia que difícilmente olvidaremos.