Hoy, dormimos fuera de casa…

Hoy hemos vivido uno de los días más especiales del campamento. Ha llegado el momento de nuestra esperada excursión con pernocta, una experiencia diferente que nos ha permitido descubrir nuevos rincones y disfrutar de una noche fuera del campamento.

Para adaptar la aventura a las edades de cada participante, nos hemos dividido en dos grandes grupos: pequeños y mayores. Aunque cada uno ha seguido un camino diferente, ambos han compartido el mismo espíritu de convivencia, naturaleza y aventura.

Los pequeños comenzaron el día desplazándose hasta Boltaña, desde donde iniciaron una excursión caminando hasta Sieste. Allí pudieron descubrir el encanto de este pequeño pueblo y disfrutar de un picnic en un entorno privilegiado.

Después de un merecido descanso, la tarde continuó con uno de los momentos más esperados: un refrescante baño en las pozas de la Gorga, donde el calor dio paso a las risas, los juegos y un buen chapuzón.

Al finalizar la tarde regresaron a Boltaña, pasearon tranquilamente por sus calles y, ya al anochecer, se instalaron en el polideportivo del pueblo, que se convirtió por una noche en su hogar. Tras la cena todavía quedó tiempo para jugar y compartir un rato más antes de descansar y reponer fuerzas.

Mientras tanto, los mayores emprendieron una ruta algo más exigente con destino a Jánovas, un precioso pueblo en proceso de reconstrucción que conserva una historia muy especial a orillas del río Ara.

Después de la caminata llegó el momento de recuperar energías con la comida y, aprovechando el buen tiempo, también disfrutaron de un baño en el río que hizo mucho más llevadero el calor de la jornada.

La tarde transcurrió entre conversaciones, juegos de mesa compartidos en un merendero y el placer de disfrutar de la naturaleza sin prisas.

Cuando cayó la noche, cenaron al aire libre y prepararon sus tiendas de campaña para vivir una experiencia diferente: dormir bajo el cielo del Pirineo, rodeados de montaña, silencio y buena compañía.

Aunque hoy cada grupo ha escrito una historia distinta, ambos han compartido lo más importante: una jornada llena de aventura, convivencia y momentos que difícilmente olvidarán.

Mañana volveremos a encontrarnos todos en el campamento a la hora de comer para seguir escribiendo, juntos, esta gran aventura que cada día suma nuevos recuerdos.