Hoy hemos comenzado el día con un BUENOS DÍAS muy especial. La propuesta era sencilla: caminar, cruzarnos con los demás y detenernos a mirar a las personas que teníamos delante. A veces una mirada transmite mucho más que las palabras, y hoy hemos querido dedicar unos minutos a descubrir la importancia de conectar con quienes nos rodean sin necesidad de decir nada.

Después del desayuno, la tranquilidad duró poco.

Los miembros de la tribu aparecieron con una decisión firme: una de las celebrities debía ser castigada por el comportamiento que había tenido el día anterior. La tensión se apoderó del campamento, pero sus hijas no estaban dispuestas a rendirse. Con valentía consiguieron convencer al jefe de la tribu para que les concediera una última oportunidad.

La única forma de salvar a su compañero era demostrar su valor.

Así comenzaron nuestros particulares Juegos Olímpicos, una sucesión de pruebas donde el esfuerzo, la cooperación y las ganas de superarse fueron las auténticas protagonistas. Todos dieron lo mejor de sí mismos y, gracias al trabajo en equipo, lograron cumplir el reto y evitar el castigo. Una nueva demostración de que, cuando caminamos juntos, somos capaces de conseguir grandes cosas.

Tras la comida llegó el tiempo libre, acompañado de los ya tradicionales torneos, que siguen llenando de emoción y buen ambiente cada rincón del campamento.

Por la tarde cambiamos completamente de registro con una actividad llena de ritmo y energía. Descubrimos cuatro estilos de baile muy diferentes entre sí: zumba, salsa, danza africana y rock and roll. Fue una oportunidad para moverse, perder la vergüenza y disfrutar aprendiendo pasos nuevos entre risas y mucha música.

Después de tanto bailar, nada mejor que un refrescante baño en el río para recuperar fuerzas y seguir disfrutando del entorno privilegiado que nos rodea.

Más tarde llegó el momento grupo, donde continuamos avanzando en nuestro camino para conocernos un poquito mejor. Cada día descubrimos algo nuevo de quienes compartimos esta aventura, y eso hace que el grupo esté cada vez más unido.

La noche tuvo un final diferente al habitual. Todo el campamento se reunió para animar a la selección y disfrutar juntos del partido de España, compartiendo la emoción de cada jugada como un auténtico equipo.

Antes de despedir el día celebramos nuestro Buenas noches, en el que estrenamos una nueva iniciativa que nos acompañará durante el resto del campamento: el Buzón de Twitter. A partir de ahora, cualquiera podrá dejar mensajes, agradecimientos, palabras bonitas o pequeños detalles dirigidos a otros compañeros y compañeras. Una forma de seguir cuidando el grupo y recordar que, muchas veces, unas pocas palabras pueden alegrarle el día a alguien.

Cinco días después de llegar a la isla, las aventuras continúan, los misterios siguen sin resolverse… y, mientras tanto, el grupo no deja de crecer.